«Cómo tomar ginkgo biloba para el tinnitus» es una búsqueda frecuente, y detrás suele haber alguien que ya tiene un bote de ginkgo en el armario. Ahí está el riesgo real: no la falta de producto, sino la suma involuntaria de dos fuentes del mismo activo.
Aurivit ya lleva extracto de ginkgo: 120 mg por cápsula, 240 mg al día con la pauta de dos. Si a la vez tomas otro complemento de ginkgo, estás sumando dos fuentes del mismo extracto y te sales por arriba del rango con el que se ha trabajado. Lo sensato es elegir uno de los dos y decírselo al asesor cuando llame.
Lo mismo vale para las vitaminas del grupo B. Aurivit aporta 2,8 mg de riboflavina al día, el doble del valor de referencia; si desayunas además un multivitamínico, la B2 llega por dos vías. No suele ser un problema grave —es hidrosoluble y el excedente se elimina—, pero acumular sin criterio no aporta nada salvo orina más amarilla.
Donde sí conviene mirar dos veces es en la vitamina A. Dos cápsulas cubren la referencia diaria entera, así que añadir un multivitamínico o un suplemento de retinol por encima no es buena idea: es la vitamina que se acumula en el hígado y la única de las cuatro con un techo que importa de verdad. En el embarazo, además, el retinol a dosis altas está contraindicado.
La regla práctica es aburrida y funciona: pon sobre la mesa las etiquetas de todo lo que tomas y compáralas una vez, activo por activo. En dos minutos sabes si estás repitiendo ginkgo, vitamina A o vitaminas del grupo B, y qué conviene dejar fuera mientras dure el ciclo.